Diez alimentos para saciar tu memoria

Azúcar, ácidos grasos y algunas vitaminas y minerales son los nutrientes preferidos de la memoria. Están en estos alimentos que deben incluirse en el menú diario.

Lo que necesita la memoria

Los nutrientes más implicados en la memoria son la tirosina (un aminoácido que interviene en la formación de las catacolaminas, neurotransmisores que regulan la capacidad de concentración), la colina (que se encuentra en la lecitina de soja y a partir de la cual se sintetiza la acetilcolina, un neurotransmisor implicado en el proceso de la memorización), el ácido gammaminobutírico), el magnesio, el potasio, el yodo, la glucosa, los ácidos grasos omegas 3 y 6 y las vitaminas E y del grupo B.

Los alimentos en los que se encuentran los nutrientes más implicados en la memoria son los siguientes:

  1.  Aceite de oliva. Mantiene jóvenes y elásticas las membranas de las neuronas permitiendo que los impulsos nerviosos se transmitan con facilidad. Una buena costumbre es tomar cada mañana en ayunas una cucharada de aceite de oliva extra virgen.
  2. Miel. Contiene glucosa y fructosa, dos ázucares simples que el organismo asimila sin esfuerzo alguno y que son el alimento preferido de las neuronas.
  3. Huevos. Contienen colina, un nutriente óptimo para las células nerviosas. No hay que tomar más de cinco a la semana.

    lecitina de soja

    Lecitina de soja

  4. Lecitina de soja. Posee un alto contenido en colina y fosfolípidos. Hay que tomar una cucharada de lecitina después de las tres comidas principales.
  5. Pescado. Es rico en proteínas, omega 3 y en fósforo, mineral necesario para el buen funcionamiento del cerebro. Hay que comer pescado dos días a la semana.
  6. Cacao. Contiene calcio, fósforo y hierro. Se puede tomar en forma de chocolate o de polvo soluble añadido a la leche. Resulta ideal para alimentar la mente. Se recomienda leer la etiqueta y elegir el que lleve un mayor porcentaje de cacao. Basta con una cucharada o una chocolatina al día.
  7. Frutos secos. Son ricos en ácidos grasos esenciales, calcio, hierro y fósforo (mineral este último que al contribuir en el metabolismo de las grasas y de los almidones aumenta la capacidad de aprendizaje). Se necesita tomar unos 40 g al día.

    germen de trigo

    Germen de trigo

  8. Germen de trigo. Contiene vitamina E y selenio, dos poderosos antioxidantes. Se recomienda tomar cada día tres cucharadas de germen de trigo en polvo (en sopas, ensaladas o yogures) o cuatro perlas de aceite de germen de trigo.
  9. Plátano. Es un alimento rico en potasio, magnesio y glucosa, tres nutrientes que constituyen un verdadero carburante para el cerebro, ya que intervienen en el buen funcionamiento del sistema nervioso y tienen un efecto ligeramente sedante, que ayuda a controlar la ansiedad y el nerviosismo. Se aconseja tomar todos los días uno o dos plátanos.
  10. Germinados. Los brotes y germinados de semillas contienen ácido aspártico, una sustancia que defiende las células de la acción de las sustancias tóxicas y es uno de los principales excitadores del cerebro, por lo que en pequeñas dosis estimula las células nerviosas. Se pueden añadir a las ensaladas cada día.

Suplementos dietéticos para reforzar la memoria

Para conseguir un óptimo rendimiento cerebral, se recomienda compolementar la dieta con reforzantes mentales que garantizan el aporte mínimo de nutrientes.

A partir de los 40 años, y siempre en épocas de más desgaste intelectual, se recomienda suplementar la dieta con los siguientes complementos:

espirulina

Espirulina

Espirulina. Esta alga rica en vitaminas del grupo B, que disminuyen los niveles de una sustancia presente en la sangre llamada homoscisteína, que suele estar elevada en los casos de alzheimer. Aumentar la dosis de estas vitaminas mejora la reacción cognitiva. Hay que tomar de 4 a 6 comprimidos al día repartidos en las comidas.

Carnitina. Es un aminoácido que ayuda al transporte de los nutrientes entre los fluidos y las células del cerebro. Interviene en la bioquímica del recuerdo. Se pueden tomar unos 30 mg cada día por cada kilo de peso.

Lecitinia. Su importante acción sobre la memoria y la actividad mental se debe a su riqueza en fosfatidilcolina, un fosfolípido que aumenta la velocidad de obtención de la colina, una sustancia que contribuye al buen funcionamiento de los neurotransmisores de cerebro. Se recomienda tomar tres cucharadas al día.

Levadura de cerveza. Es un suplemento dietético muy útil para mantener la memoria por su riqueza en vitaminas del grupo B, así como en selenio, cinc, cromo y hierro. Se debe tomar sobre todo en épocas de estrés y agotamiento físico y mental. Se recomienda tomar de 3 a 4 cucharadas al día o entre 2 y 3 cápsulas.

Jalea real. Tiene interesantes sustancias tonificantes y estimulantes que ayudan a resolver estados de decaimiento físico e intelectual. Es recomendable tomarla en los cambios de estación en curas de quince o veinte días a razón de un vial diario.

Maca. Este apreciado tubérculo andino que crece a mas de 4.000m de altura está en nuestros mercados dietéticos en forma de cápsulas que resultan muy útiles para combatir el cansancio mental y la pérdida de memoria. La maca es muy rica en proteínas, hierro y calcio, lo que , sumado a otras sustancias que posee, hace que tenga propiedades vigorizantes y revitalizadoras. Se pueden tomar dos o tres cápsulas al día.

Perlas de omega 3 y 6. Estos ácidos grasos insaturados protegen la salud del sistema circulatorio manteniendo la sangre fluida y las paredes de las arterias elásticas y favoreciendo la sangre fluida y las paredes de las arterias elásticas y favoreciendo la síntesis de los fofolípidos (grasas que refuerzan la estructura y optimizan la función de la membrana del cerebro). Si no se come suficiente pescado graso (de unos 90 a 150 g cada tres días), es mejor recurrir a las perlas de aceite de lino o de pescado. Hay que tomar la dosis recomendada por el fabricante.

No pierdas la memoria

Engrasa e hidrata tu cerebro para no perder la memoria.

El agua y la grasa son los dos estimulantes preferidos de las neuronas. Sin ellos es imposible pensar con claridad y mantener la salud del cerebro.

Por qué necesita agua

A medida que va cumpliendo años el organismo va perdiendo su porcentaje de agua y eso lo nota especialmente el cerebro, que está compuesto, en buena parte, de agua y que si no recibe líquidos suficientes no puede funcionar al ciento por ciento de su capacidad. El agua cumple dos funciones esenciales: facilita la absorción de los nutrientes que necesitan las neuronas y permite la eliminación de desechos, función muy importante para evitar las enfermedades degenerativas. Por tanto, es esencial no olvidarse de hidratar las neuronas bebiendo suficiente agua, sobre todo a medida que se cumplen años.

semillas de lino

Semillas de lino

Por otra parte el cerebro necesita estar bien enrasado porque dos terceras partes de su composición son ácidos grasos. La grasa cerebral por excelencia son los ácidos grasos esenciales omega 3, ya que forman parte de las membranas celulares manteniéndolas entre las células y evitan su envejecimiento. Además, este tipo de grasa, presente sobre todo en el aceite de pescado y de lino, ayuda a mantener un buen estado de ánimo y aumento la elasticidad de las arterias cerebrales.

Otra de las grasa preferidas por el cerebro es la lecitina de soja, una sustancia que reactiva las funciones celulares, facilita la renovación de los tejidos y regenera las células gracias a los

fosfolípidos que contiene. Es rica en colina, precursora de la acetilcolina, un neurotransmisor que interviene en todos los procesos mentales. Hay que tomar tres cucharadas de lecitina al día a partir de los 25 años.

Para los que no toman pescado, las algas y el aceite de lino, muy ricos en omega 3, son las mejores opciones para mantener lubricado el cerebro.